056. Hugo Brehme, el hombre que capturó a México en fotografías

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Datos generales

Libro
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Título del libro
Múltiples Lenguajes. Tercer grado
Grado
Tercer grado
Tipo de recurso
Lectura de apoyo
Título del recurso
Hugo Brehme, el hombre que capturó a México en fotografías
Autoría / procedencia
No indicada en la transcripción fuente
Páginas
208-213 del libro / páginas 208-213 del PDF
Tipo de texto o lenguaje
Texto informativo biográfico e histórico
Tema principal
Vida y obra de Hugo Brehme y su papel en la fotografía moderna de México
Campo(s) formativo(s) sugeridos
Lenguajes; Ética, Naturaleza y Sociedades
Estado
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Transcripción

Hugo Brehme, el hombre que capturó a México en fotografías

Cuando el 3 de diciembre de 1882 nació el primer hijo del matrimonio Brehme en la ciudad de Eisenach, Alemania, ninguno de los padres imaginó que sería famoso y su nombre, Hugo Brehme, pasaría a la posteridad.

Probablemente, tampoco sabían que dicha fama la alcanzaría en un lugar lejano, en un país de otro continente: México. Pero así fue. Este fotógrafo de origen alemán, pero nacionalizado mexicano en 1954 —el mismo año que murió, por desgracia—, es una de las figuras más importantes de la fotografía nacional, al grado de que se le ha considerado como el primer fotógrafo moderno de México.

La pasión de Hugo Brehme por la fotografía comenzó cuando él era muy joven, o al menos más joven que la propia fotografía, la cual era un invento con sólo unas pocas décadas de existencia. En 1900, Hugo terminó sus estudios, de modo que murió el estudiante y nació el aventurero; sin perder tiempo, decidió embarcarse a los territorios africanos controlados por Alemania —Togo, Camerún, Namibia y Tanzania— para obtener experiencia laboral.

Lamentablemente, en medio de su travesía, enfermó de malaria —una grave enfermedad que causa fiebre, dolores y vómitos— y tuvo que regresar a casa. Tiempo después, volvió a emprender otro viaje, pero en esta ocasión, a América. Tras una estancia en América Central, decidió visitar México y se embarcó al puerto de Veracruz.

Era 1905 y, en aquel momento, él no sospechaba que nuestro país se convertiría en su nuevo hogar, aunque seguramente lo fue descubriendo poco a poco, conforme fue visitando hermosos paisajes, conociendo gente interesante y fotografiando el día a día de las personas en la Ciudad de México, lugar donde tendría su residencia y construiría una vida. Pero ¡alto! Antes de establecerse tuvo que volver a Alemania para casarse. En 1907 se dirigió a su tierra natal; al año siguiente, ya estaba de regreso con su esposa.

Se instaló en la capital del país y, en 1910, abrió su primer estudio fotográfico, cuando lo sorprendió el estallido de la Revolución Mexicana.

La lente de su cámara le dio la oportunidad de capturar la vida diaria de la gente en esta época tan turbulenta. A diferencia de muchos de sus colegas, que decidieron documentar la realidad tal cual se presentaba ante sus ojos en el campo de batalla, Hugo optó por observarla a través de una mirada artística. Prefería retratar la situación política y la vida cotidiana usando las técnicas que había aprendido, algo que se tenía que hacer con calma y sin el ajetreo de estar en medio de los enfrentamientos.

Esto no significa que fuera ajeno al proceso revolucionario que estaba sucediendo, sino que encontró una manera distinta de capturar el ambiente de la época, tan particular y llamativa que cambió totalmente la forma de hacer fotografía en el país. Los retratos que hizo de Emiliano Zapata y Pancho Villa, así como las soldaderas, los federales, los ferrocarriles, las calles vacías, los tianguis abarrotados, los campesinos en sus trajineras y los paisajes que fotografió, son una muestra de su maestría y su interés por registrar la enorme complejidad del país que lo había aceptado en su regazo.

Con su trabajo, Hugo Brehme forjó una imagen de México que se popularizó en el extranjero y que se tradujo en un mayor turismo para el país una vez acabado el movimiento armado. No en balde, sus fotografías aparecieron en importantes publicaciones internacionales y fueron utilizadas para hacer postales que se enviaban a Europa y daban a conocer su país adoptivo.

Su libro fotográfico México pintoresco, publicado en 1923, da fe del México que decidió capturar con sus imágenes; un proyecto que duró toda su vida.

Si bien recibió en vida dos importantes premios de fotografía, ninguno se puede comparar con el hecho de que sus fotografías nos permiten, hoy por hoy, conocer el México —personas, paisajes, historias— de antaño. De este modo, su nombre, su obra y su forma de ver nuestro país continúan presentes en diversos espacios.

Ficha analítica breve

Tipo de texto o lenguaje

Texto informativo biográfico e histórico.

Tema principal

Vida y obra de Hugo Brehme y su papel en la fotografía moderna de México.

Subtemas

Posibles usos didácticos

Posibles vínculos curriculares

Delimitación del uso

Leer cada fotografía como selección de punto de vista y momento, no como retrato exhaustivo de México. Distinguir datos biográficos de juicios como «primer fotógrafo moderno» o «cambió totalmente», que son valoraciones de esta lectura. Elaborar pies sólo con lo observable y dejar fechas/personas/lugares como no identificados cuando la reproducción no los precisa; no tomar una leyenda diminuta ilegible por dato confirmado. «Murió el estudiante» es metáfora del cambio de etapa, no segundo fallecimiento.

Elementos visuales o multimodales

La galería en blanco y negro alterna paisaje volcánico con personas (p. 208), arquitectura y vista de infraestructura (209), poblado, montaña y embarcación (210), lagartija y vestigios esculpidos (211), carretera con automóvil y calle (212), y personas con cargas y mercado (213). Predominan encuadres de paisaje y vida cotidiana: no aparecen retratos rotulados de todos los revolucionarios nombrados en el texto.

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