065. Kapsis. Estrella de mar

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Datos generales

Libro
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Título del libro
Múltiples Lenguajes. Tercer grado
Grado
Tercer grado
Tipo de recurso
Lectura de apoyo
Título del recurso
Kapsis. Estrella de mar
Autoría / procedencia
No indicada en la transcripción fuente
Páginas
240-243 del libro / páginas 240-243 del PDF
Tipo de texto o lenguaje
Leyenda tradicional / relato de transformación
Tema principal
Historia de Kapsis, su amor por una estrella y su transformación en estrella de mar
Campo(s) formativo(s) sugeridos
Lenguajes; Ética, Naturaleza y Sociedades
Estado
Recurso cotejado individualmente; vínculos requieren dictamen independiente

Nota de calidad

Cotejo textual y visual individual realizado el 2026-11-02. Decisión reproducible: herramientas/datos_tercero/dictamenes_apoyos.json#ML-065; PDF identificado por SHA-256 en extraccion_apoyos.json. Se separa el texto editorial del análisis propuesto. Cotejo por página de la edición vigente; no se confunde descripción editorial con recomendación universal ni se aprueban los vínculos por esta revisión.

Transcripción

Kapsis

Estrella de mar

Leyenda seri Otilia Meza

Kapsis, la hija mimada del jefe Haas (mezquite), acostumbraba todos los días, después de terminar sus labores cotidianas, acurrucarse junto a alguna roca cerca del mar y mirar y mirar el vaivén de las olas.

Por horas y horas la sorprendía la tribu, inmóvil, silenciosa. Aun cuando las sombras manchaban de negro el agua y la playa, Kapsis seguía allí, como si esperara ver salir del fondo del mar a la diosa Xtamosbin (Tortuga marina).

Cada vez que la tribu llegaba de la bahía de Quino a tierras de Isla de Tiburón, Kapsis, después de hurgar en las rocas de la playa en busca de las pródigas especies del océano que las aguas dejaban olvidadas, corría a refugiarse en su lugar predilecto de la playa para contemplar, sin cansarse, cielo y mar.

Su padre, el gran jefe Haas, inútilmente había pedido al hacocama (hechicero) destruyera el embrujo que se había apoderado de su hija; porque el gran jefe y los miembros de la tribu no se explicaban por qué Kapsis huía del trato de sus semejantes, y a pesar de ser joven y bonita, rehusaba trazar los pasos de la pascola, ni batir palmas en el baile. y menos acompañar el fragor de los cantos.

Para Kapsis no había más deleite que refugiarse en la playa desolada, y contemplar el paisaje triste del mar bravío que desataba a veces tormentas espantables.

Pero es que nadie sabía el secreto de Kapsis; Kapsis estaba enamorada de una vastlk (estrella) que a ella se le antojaba era la flor de la tierra de los dioses.

Una noche llegó hasta ella el hacocama a quien pidiera el gran jefe curara a su hija, pues toda la tribu aseguraba que un antipotkis (tiburón) la había embrujado.

El hacocama, antes de buscar a la joven, había ido hasta la “Cueva Especial” de la montaña, pintando en ella la “señal” del “espíritu” que vivía dentro, el cual indicó su voluntad de adentrarse en el cuerpo del hechicero.

Ya en posesión de las virtudes mágicas, el hacocama fue hasta el lado de la joven y, sin pronunciar palabra, colocó sus manos en forma de círculo sobre su frente, para luego acercar su boca y decir, con gran misterio y entonación sacerdotal, “Choo choo”.

Kapsis, sin moverse, le miró sin sorpresa, pero después, silenciosa, se alejó de su lado.

Esa misma noche volvió al mar, y con ansiedad miró el cielo en busca de la bella vastlk. Al descubrirla, esplendente en medio del azul eterno, deseó fervientemente que nunca terminara la noche para embelesarse por horas y horas con su belleza.

De pronto, como si su deseo fuera mágico, absorta contempló cómo su estrella favorita se desprendía del cielo. Atravesando el azul oscuro, con la misma velocidad que los dardos con punta de pedernal de los guerreros Kun kaak eran disparados sobre los coyotes o venados, así la estrella atravesaba el espacio.

Los ojos negros y vivaces de Kapsis siguieron el rastro luminoso hasta descubrir que caía en el mar.

Asustada la joven por tal acontecimiento, corrió en busca de la canoa más cercana; remando enérgicamente llegó hasta el lugar donde había visto caer la estrella, y sin mucho pensarlo, se arrojó al agua para rescatarla.

Kapsis bajó a las profundidades en busca de la estrella, hasta llegar al fondo del mar; pero en su rápido descenso cayó sobre una traicionera roca que le produjo la muerte.

Sobre el lecho pétreo Kapsis quedó inmóvil, los brazos abiertos en cruz, las hermosas piernas extendidas.

Xtamosbin, la sagrada Tortuga marina, diosa de los seris, al contemplarla tan pálida y quieta, se conmovió.

¡Qué hermosa era! Y allí estaba inmóvil en lo profundo del mar, todo porque había querido salvar a una estrella que se ahogaba.

La diosa fue a su lado y posó sus manos sobre el cuerpo inerte de la joven kunkaak, convirtiéndola al instante en una bella estrella de mar.

Kapsis, desde ese instante, sería feliz.

Allí en el mundo sin voz, contemplaría las luchas y las tragedias mudas del mundo verde de esmeraldas líquidas.

Además no estaría sola, ya que los peces de aletas de plata y cuerpos pintados de vivos colores la acompañarían.

Y como si todo eso fuera poco, desde los bosques de sombras oscuras moteadas de luz, viviría feliz espiando el cielo, a través del agua espumosa teñida por el sol.

Así Kapsis todas las noches miraría a la bella vastlk, a quien ella tanto amaba.

Crédito de ilustración: Leyla Azeneth Garza Alonso, NUEVO LEÓN.

Ficha analítica breve

Tipo de texto o lenguaje

Leyenda tradicional / relato de transformación.

Tema principal

Historia de Kapsis, su amor por una estrella y su transformación en estrella de mar.

Subtemas

Posibles usos didácticos

Posibles vínculos curriculares

Delimitación del uso

Leer la versión atribuida a Otilia Meza como leyenda, no explicación biológica ni descripción exhaustiva del pueblo comcaac. Mantener términos de la fuente sin usarlos como glosario lingüístico validado. El final idealiza felicidad tras una muerte accidental: separar ese recurso de cualquier propuesta de imitación, rescate acuático infantil o promesa de bienestar mediante morir. Respetar que una persona prefiera estar sola sin interpretar automáticamente embrujo o enfermedad.

Elementos visuales o multimodales

P.240 anticipa estrella de mar y muestra Kapsis sentada junto al oleaje; p.241 presenta dos personajes con penachos; p.242 un motivo dibujado en roca; p.243 estrella que cae al agua y figura sumergida. Son interpretaciones ilustradas, no registro etnográfico del vestuario seri. Crédito: Leyla Azeneth Garza Alonso, Nuevo León.

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